Pocas cosas existen tan cargadas de magia como las palabras de un cuento. Ese cuento breve, lleno de sugerencias, dueño de un extraño poder que arrebata y pone alas hacia mundos donde no existen ni el suelo ni el cielo...
El cuento llega y se marcha por la noche, pegándose al frío y a las cunetas, va huyendo. A veces pícaro, o inocente, o cruel. O alegre, o triste. Siempre, robando una nostalgia, con su viejo corazón de vagabundo.
Los cuentos vagabundos - Ana Mª Matute
miércoles, 20 de abril de 2011
FINALISTA CUENTA 140: La chimenea
Desde la ciudad se veían las chimeneas de las fábricas vomitando humo negro. Los obreros eran los únicos que veían escaparse sus sueños.
Tenía una chimenea tatuada en la pelvis; el combustible éramos los incautos que se ligaba en el bar. Su ardor nos convertía en cenizas.
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Escrito por
Alagaina
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Etiquetas:
CUENTA 140
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